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BLOG DEL LAICADO TRINITARIO DE VALDEPEÑAS

Objetivos

Objetivos

OBJETIVOS   de   LA   pastoral   penitenciaria  

  

    OBJETIVOS  GENERALES:

   Evangelizar, anunciando la Buena Nueva de Jesús y promoviendo la     instauración del Reino de Dios en el mundo penitenciario.

   Humanizar, mediante la promoción y defensa de los Derechos   Fundamentales de las personas.

   Servir de puente de unión entre el centro penitenciario y la sociedad.

   DENTRO DEL CENTRO PENITENCIARIO:

   1. Celebración de los Sacramentos y asegurar una presencia evangelizadora en el centro penitenciario.

   2. Formación humana y religiosa, desarrollando programas de formación en principios éticos y en valores. Realizar encuentros de diálogo y oración.

   3. Atención personalizada al interno. Acercarnos, escuchar y acoger a inmigrantes, minorías étnicas, excluidos y marginados sociales.

   4. Despertar la esperanza en los internos, devolviéndoles la ilusión por el futuro.

   FUERA DE LA PRISIÓN:

   1. Promover y formar agentes de Pastoral Penitenciaria.

   2. Sensibilizar en la Diócesis a través de las parroquias, comunidades y movimientos cristianos para que tomen conciencia del hecho social de la prisión y asuman su compromiso eclesial a favor de estos hermanos privados de libertad.

   3. Atención a los familiares de los internos y de las víctimas.

   4. Establecer puentes de colaboración entre la comunidad religiosa de origen y la persona privada de libertad.

   5. Facilitar la vinculación familiar y la reinserción social.

¿Qué es la pastoral penitenciaria?

¿Qué es la pastoral penitenciaria?

 

Mt 25.36: ...estuve en la cárcel y vinisteis a verme
   Heb 13.3: Acordaos de los presos, como si también vosotros estuvierais presos con ellos.
   Is 61.1 y Lc 4.18: ... me ha enviado ... (El Señor) ... a anunciar libertad a los presos, puertas abiertas a los encarcelados.

¿Que es la Pastoral Penitenciaria?:

   Es la acción que desarrolla la Iglesia de Cristo en los Centros Penitenciarios.

   Es un secretariado diocesano, no jurídico, sino funcional, que colabora con el Obispo en la dirección, promoción y coordinación de la actividad pastoral en todas  las dimensiones del mundo penitenciario.

  

   ¿Quién forma parte de la Pastoral Penitenciaria?:  

   1. Los Capellanes de los Centros Penitenciarios.

   2. Los voluntarios religiosos.

   3. Los voluntarios laicos.

  

   ¿Que requisitos debe tener un voluntario/a?:

   1. Ser mayor de edad.

   2. De fe, creyente, de Iglesia (con sentido eclesial), y orante.

   3. Que esté vocacionado/a por el mundo del Centro Penitenciario.

   4. De equilibrio psicológico, afectivo y emocional.

   5. Recibir una formación pastoral y técnico-jurídica.

Carisma de la Orden Trinitaria

Hojas de Reflexión

Delegacion de Pastoral penitenciaria de Ciudad Real

Capellanes tras las rejas.

Capellanes tras las rejas.

«La primera impresión que tuve fue terrible. Era como en las películas, pero en peor...»
Un centenar largo de sacerdotes trabajan en las cárceles españolas atendiendo a los internos

«Somos los buenos de la película», afirma Carlos Fernández Hermida, capellán de Alcalá-Meco. Mano izquierda, fortaleza, no dejarse sorprender por nada... y comprensión son algunas de las virtudes de los cerca de 150 capellanes de prisiones que trabajan en los más de ochenta centros penitenciarios españoles. La mayor parte han participado en las recientes XII Jornadas Nacionales de Capellanes de Prisiones, organizadas por el Departamento de: visitar a los presos. Una obra cuyo ejercicio en este año permite a los fieles ganar el Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal. Una ocasión para intercambiar experiencias y puntos de vista sobre una tarea que es, en sí misma, una de las obras de misericordia jubileo. Junto a los capellanes, el otro pilar de la pastoral penitenciaria son los voluntarios: casi tres mil trabajan en las cárceles españolas. Esta primavera han celebrado su primer encuentro nacional.

«A poca sensibilidad que tengas, estar en esta cárcel resulta agobiante», señala Carlos Fernández Hermida. Trabaja en la cárcel de máxima seguridad Madrid-2, en Alcalá-Meco. Un centro de puro hormigón armado, con techos bajos y largos pasillos. «La primera impresión que tuve fue terrible. Era como en las películas, pero en peor: oía como se iban cerrando detrás de mí las puertas de hierro y cristal con cierre electrónico. Había que pasar un control (rastrillo se llama) tras otro, con el mismo sonido frío y sobrecogedor de puertas que se cierran».

El Evangelio de San Mateo recoge las palabras de Cristo donde dice aquello de «estaba en la cárcel y vinisteis a verme» y añade: «os aseguro que cuando lo hicisteis con uno de estos mis hermanos más pequeños conmigo lo hicisteis». El capellán de Meco asegura haber descubierto por qué lo dijo: «Nuestra labor es absolutamente evangélica. Da un sentido de fe profundo».

Casi todos los capellanes de prisiones se dedican voluntariamente a esta labor. Buena parte son sacerdotes diocesanos, otros muchos, religiosos, trinitarios y mercedarios principalmente. Por el Acuerdo entre el Estado y la Santa Sede de 1979, el antiguo cuerpo de capellanes (funcionarios civiles del Estado) se declaraba como «cuerpo a extinguir» y las diócesis asumen la atención religiosa católica en las prisiones.

DEDICACI"N ABSORBENTE

Estos capellanes también celebran congresos internacionales. El pasado mes de septiembre, en Ciudad de México se congregaron delegados de 55 países.

La mayoría tienen otro encargo pastoral. «No es bueno estar en la cárcel el cien por cien del tiempo. Si no, te puedes obsesionar. Sales como si te hubiesen chupado por dentro. Te absorbe mucho», afirma Fernández Hermida.

Cuatro capellanes, a media jornada, se reparten la tarea en Alcalá-Meco para 800 internos, entre preventivos y en cumplimiento de condena. Aunque suene a tópico, la mayoría de los presos son pobres, muchos, casi analfabetos, y suelen proceder de familias desarraigadas. La inmensa mayoría tienen problemas con la droga.

un paño de lágrimas

«Los capellanes son muy conocidos por los internos, la dirección y los funcionarios. Somos los buenos de la peli. De hecho, noto aquí hay más acogida a nuestra labor que fuera. Aparte de la labor espiritual, valoran nuestro trabajo social», dice el capellán. «El sacerdote es el nexo con el exterior, con él todo el mundo se sincera, es el mediador válido, no va a sacar nada de allí», apunta Alex, funcionario de la prisión de Valdemoro. Si la labor social del capellán es importante, lo fundamental es la espiritual: cerca de un 30% de los presos reclaman específicamente atención religiosa.

En Meco, como centro de máxima seguridad, los presos están en módulos de 50 y 100 personas, con problemas de hacinamiento. En tales condiciones lo organizativo es difícil. Lo que hacen los capellanes es sacar del módulo a los presos y hablar con ellos. «Se te va el tiempo que no veas».

«Somos su paño de lágrimas y el recurso para tratar temas», afirma Carlos Fernández. Habitualmente la conversación entre los presos es muy limitada. Sus temas se reducen a dinero, droga y mujeres. Para asuntos más trascendentes (dolor por un mal cometido, preocupación por la familia...) recurren al sacerdote: «Ante sus compañeros no pueden dar muestras de debilidad». Manifiestan sus sentimientos y denotan carencia de afectividad y cariño.

«Es gente a quien la vida le ha tratado muy duro. Por traer un kilo de droga, a un colombiano le pueden caer nueve años. Muchas veces los amigos se olvidan de ti cuando estás fuera, imagínate cuando estás dentro», comenta Alex.

Para este funcionario de Valdemoro, «tal vez se echa en falta una mayor publicidad de la confesión». «La gente estaría dispuesta a confesarse. Quiere pedir perdón. Se ve en las Misas, cuando piden perdón en público y dicen: ‘me arrepiento por ser infiel a mi mujer’ o cosas así».

Algunos delincuentes habituales ni siquiera tienen arrepentimiento, porque carecen de conciencia de haber actuado mal. No sucede así entre los ocasionales. «He visto, por ejemplo –comenta el capellán de Meco–, a un hombre que mató a su familia en un momento de obcecación. Le cayeron muchos años. Estaba tan profundamente arrepentido que casi ni se atrevía a mirar a la cara». La asociación Marillac introdujo en 1995 en la cárcel de Soto del Real un «curso del perdón». Decía uno de sus responsables: «La idea es aprender a perdonarnos a nosotros mismos y después a los demás».

CONFESARSE EN LA CÁRCEL

Son pocos los reclusos que se confiesan, pero hay casos de internos que acuden a la reconciliación con Dios después de largos años. En la cárcel sucede como en las zonas marginales: «Para la confesión se exige un mínimo de formación y muchos no tienen ninguna», sostiene Carlos Fernández. Otras veces faltan condiciones. En el magazine del portal de internet Ya.com aparecía el testimonio de un interno de Madrid-2, Mario: «Es muy difícil confesarse aquí, porque no tenemos capilla, confesonario o algo parecido. Si improvisas un lugar para hacerlo, como podría ser la esquina del pasillo, es muy posible que todos te escuchen. Por eso somos muy reacios».

Aunque está relativamente bien dotada, los constructores de la prisión de Meco no pensaron en una capilla. Y la situación se mantiene. «Tenemos derecho a una sala multiconfesional, que hay en otros centros. Lo hemos reclamado pero sin resultado de momento. Celebramos en un pasillo», se queja el capellán.

A la Misa semanal «antes venían muchos más, pero no siempre por motivos espirituales: era una ocasión para salir del módulo. Estamos consiguiendo que el que viene, viene. Ya no se ponen con la lata de cocacola, o con los cascos, ni fuman...».

La Misa está adaptada al público: muy participada, intentando involucrar a la gente. En Valdemoro y Carabanchel (donde Alex trabajó anteriormente), «la asistencia a Misa es superior que en la calle, porque los curas son ‘agresivos’, es decir, que van a por la gente. Si están quietos no se comen un rosco. También es porque hay pocas alternativas, no cabe duda».

La Eucaristía en la cárcel es larga, moviendo al sentimiento con muchas canciones, un poco como en las celebraciones para niños. Las homilías son dialogadas, con preguntas y respuestas, pero explicando el Evangelio.

En los tiempos de Adviento y Cuaresma hay celebraciones penitenciales. Otro tipo de actos religiosos en las cárceles son los vía crucis (en Meco se hace uno durante la Cuaresma y Semana Santa) o el rosario. Alex sabe que en Valdemoro un grupo de presos se reúnen para rezarlo.

BODAS, NO; UNCI"N, SÍ

«En la cárcel reciben más formación que en los ambientes marginales de donde proceden», señala Alex. Y es que en los centros penitenciarios suele haber grupos de catequesis. En se reúnen toda una tarde (los miércoles), en actividades de formación religiosa.

Lo que, como práctica general, no celebra la capellanía de Alcalá-Meco son bodas. La razón es que los internos carecen de libertad y «no pueden discernir adecuadamente». Es frecuente, sin embargo, la administración de la unción de enfermos. Hay muchísimos casos de sida y, de entre ellos, algunos mueren. Cada vez que fallece un recluso se celebra un funeral por su alma.

En ocasiones, los propios internos piden una Misa por un conocido o familiar. Sobre todo los gitanos. En estas ocasiones se guarda especial respeto y devoción: los gitanos asisten con gran piedad, «y allí no chista nadie», hace notar Carlos Fernández.

AYUDA EXTERNA

Junto a los capellanes, los voluntarios «hacen lo mismo que nosotros, excepto, lógicamente, administrar sacramentos», comenta el capellán de Meco. Muchos voluntarios son chicas, que se saben hacer respetar en ese ambiente. Una de ellas, Sonia Barreda, veterana ya en estas lides a pesar de tener sólo 29 años, señala: «Mi labor es el acompañamiento en la Eucaristía, estar con ellos, darles humanidad, llegar al corazón de la persona». «Muchas veces es una ayuda psicológica, y a veces también material (mandar una carta, traer un paquete...)». En cualquier caso, advierte Carlos Fernández, aquí «no basta tener buena voluntad. Hay que ser fuerte».

El voluntariado se articula principalmente a través de la Pastoral Penitenciaria. Para el P. Sesma, director de este departamento en la Conferencia Episcopal, «se observa una progresiva sensibilización y preocupación pastoral de las parroquias por sus feligreses encarcelados: aunque lento todavía, se trata de un proceso real y creciente». De hecho, las 68 diócesis de España (tengan o no centros penitenciarios en su demarcación) van creando delegaciones para esta pastoral. Prueba del interés que suscita es que, dentro de las acciones socio-caritativas de las diócesis españolas con motivo del Gran Jubileo, buena parte se refieren a este campo: crear casas de acogida para presos (diócesis de Lérida, Albacete, Calahorra, Mallorca, Tuy-Vigo, entre otras), celebrar un jubileo de reclusos en la cárcel (Ávila, Tenerife, Cáceres, Sevilla, Huesca...), petición de medidas de gracia para los presos (Málaga, Alcalá, Castellón, etc.).

En este sentido, también cabe subrayar la atención por parte de los obispos. En Madrid, por ejemplo, los vicarios diocesanos visitan a los reclusos como mínimo una vez al año (por Navidad o por la Merced). También el Cardenal celebró Misa en Soto del Real el pasado 29 de diciembre.

Trabajan también con los presos diversas ONGs no religiosas. Sin embargo, casi todas tienen un origen católico, como Horizontes Abiertos, del P. Garralda, Punto Omega, del P. Jiménez Frisuelos, o Marillac.

Parte destacada de la tarea de los voluntarios (y, en particular, monjas) es atender los pisos de acogida. Se montaron para los reclusos que gozan de régimen abierto y permiso para el fin de semana, pero no tenían a dónde ir. Los 159 pisos dependientes de Pastoral Penitenciaria que hay en España facilitan, sobre todo a los extranjeros y a los desarraigados, un lugar donde poder cobijarse cuando salen.

MÁS QUE CAT"LICOS

Por convenio, la asistencia religiosa católica está asegurada –y se presta– en los 81 centros penitenciarios que hay en España. Pero también hay otros cultos. Por ejemplo, en Valdemoro los musulmanes –hay muchos, sobre todo nigerianos y magrebíes– se reúnen en la escuela a hacer un rato de oración. Los gitanos reciben la visita de un pastor evangélico, y asisten al culto. Mantienen muy buenas relaciones con el capellán católico.

PRESOS Y PRESOS

En una prisión se juntan violadores, con traficantes de droga, terroristas o estafadores. «Tratamos a todos y acuden por igual –comenta Fernández–. No sé el delito ni lo pregunto (después, cuando hay confianza, lo dicen). Separo siempre la persona del delito. No soy juez. Ese recluso es un feligrés mío. Yo trato de actuar como lo haría Cristo».

Mientras los «yonkis» no demandan más que «dame un cigarro», con los terroristas, por ejemplo, hay más trato. «Me recibieron de uñas», recuerda el capellán de Meco. Le veían como un elemento más del sistema. Poco a poco se ganó su confianza. «Jugamos al mus, hablamos. La conversación religiosa es difícil, porque la mayoría son agnósticos. Demandan la presencia del sacerdote posiblemente como una válvula de escape».

Madrid-2 ha alojado recientemente buena parte de reclusos ilustres, entre banqueros, ex-altos cargos socialistas y otros. «Intento ayudarles tam bién. Con ellos, el trato es muy correcto». Uno, muy conocido, «dijo que mi tarea era el ‘crisol de la vocación’», cuenta Carlos Fernández.

«El capellán está muy bien visto porque no tiene mentalidad de funcionario, se interesa por resolver los problemas», asegura Alex. Sus relaciones con la capellanía son de entendimiento. Se intercambian información que pueda beneficiar a los presos. «Los presos tienen derecho a una sola llamada de teléfono, pero él, por ejemplo nos pide que dejemos a alguno hacer alguna llamada más. Por nuestra parte, le decimos: este se peleó ayer con otro. Dígale algo».

En ocasiones los capellanes intervienen para que aíslen a algún preso amenazado por sus compañeros. «Esto es bastante normal en los casos de violadores o de reyertas», comenta en Ya.com Moncho, capellán también de Alcalá-Meco.

la dura realidad

La realidad dentro de la cárcel es diferente a como la pintan. «No se pegan la gran vida, ni es un chollo. La gente se cree que es jauja. Cuando alguien dice: «¿A éste sólo le han condenado a cinco años?», no sabe lo que dice. Un solo año ya es horrible. En la cárcel, el preso no es una persona completa, porque le falta una dimensión fundamental, la libertad», asegura Fernández Hermida.

Sus palabras recuerdan al discurso que pronunció Juan Pablo II ante el impresionante Retén de Catia, durante su viaje a Venezuela en 1996. Allí hizo una llamada a que el sistema carcelario «sea siempre respetuoso de la condición del hombre, […] que se favorezca la reeducación y formación de los detenidos y no se consientan nunca vejaciones ni tratos inhumanos».

PASTORAL PENITENCIARIA

Número de centros penitenciarios en España 81
Centros penitenciarios con Capellanía 81
Capellanes de prisiones 138
Voluntarios1 de la Pastoral Penitenciaria 2.847
— Dentro de los Centros 1.848
— Fuera de los Centros 999

Centros de acogida 159
— Permisos/libertad 75
— Toxicomanías 49
— Enfermos de SIDA 35

Instituciones que colaboran en la P. Penitenciaria 853
— Secretariados Diocesanos 44
— Parroquias 303
— Comunidades religiosas 112
— Cáritas diocesanas y parroquiales 74
— Movimientos apostólicos 52
— Asociaciones religiosas 151
— Asociaciones civiles 117

1 Este número de voluntarios corresponde solamente a los que están integrados en las Capellanías de las prisiones; no incluyen los pertenecientes a ONG’s o asociaciones que actúan dentro de las prisiones.

Jornada de encuentro y formación para voluntari@s de cooperación internacional al desarrollo

Jornada de encuentro y formación para voluntari@s de cooperación  internacional al desarrollo

Córdoba, 10 de marzo de 2007

Se trata de una actividad formativa destinada a aquellas personas que se sienten interesadas en vivir una experiencia de voluntariado en países como Bolivia, Perú o Madagascar donde Prolibertas coopera con nuestras comunidades trinitarias. Así pues los objetivos que se persiguen son:

 ►Formarse como voluntarios para vivir una experiencia de cooperación en países donde los trinitarios están presentes y llevan adelante obras sociales y proyectos de desarrollo.

Conocer los proyectos en los que coopera Prolibertas.

Encontrarse con otras personas con inquietudes en estos campos y compartir con ellos motivaciones y expectativas.

Analizar posibilidades de implicación personal: tener una experiencia de voluntariado en estos países, ayudar desde aquí (a nivel personal o implicándose con otros grupos que ya vienen trabajando), …

          La Jornada se celebrará en Córdoba y cualquier persona que quiera informarse y/o inscribirse puede hacerlo llamando al teléfono 605 24 77 96, escribiendo al correo electrónico cooperacion@prolibertas.org o rellenando el formulario de abajo.

Formulario y Programa

Cartel de las jornadas.

Videos para el Tiempo de Cuaresma.

Videos para el Tiempo de Cuaresma.

Cuaresma,Tiempo de Perdón:

Reflexiones para el tiempo de Cuaresma

Reflexiones para el tiempo de Cuaresma

TIEMPO DE CUARESMA

Preguntas Frecuentes sobre la Cuaresma

¿QUÉ ES LA CUARESMA?

Llamamos Cuaresma al período de cuarenta días (quadragesima) reservado a la preparación de la Pascua, y señalado por la última preparación de los catecúmenos que deberían recibir en ella el bautismo.

¿DESDE CUÁNDO SE VIVE LA CUARESMA?

Desde el siglo IV se manifiesta la tendencia a constituirla en tiempo de penitencia y de renovación para toda la Iglesia, con la práctica del ayuno y de la abstinencia. Conservada con bastante vigor, al menos en un principio, en las iglesias de oriente, la práctica penitencial de la Cuaresma ha sido cada vez más aligerada en occidente, pero debe observarse un espíritu penitencial y de conversión.

¿POR QUÉ LA CUARESMA EN LA IGLESIA CATÓLICA?

“La Iglesia se une todos los años, durante los cuarenta días de la Gran Cuaresma, al Misterio de Jesús en el desierto” (n. 540).

¿CUÁL ES, POR TANTO, EL ESPÍRITU DE LA CUARESMA?

Debe ser como un retiro colectivo de cuarenta días, durante los cuales la Iglesia, proponiendo a sus fieles el ejemplo de Cristo en su retiro al desierto, se prepara para la celebración de las solemnidades pascuales, con la purificación del corazón, una práctica perfecta de la vida cristiana y una actitud penitencial.

¿QUÉ ES LA PENITENCIA?

La penitencia, traducción latina de la palabra griega metanoia que en la Biblia significa la conversión (literalmente el cambio de espíritu) del pecador, designa todo un conjunto de actos interiores y exteriores dirigidos a la reparación del pecado cometido, y el estado de cosas que resulta de ello para el pecador.

Literalmente cambio de vida, se dice del acto del pecador que vuelve a Dios después de haber estado alejado de Él, o del incrédulo que alcanza la fe.

¿QUÉ MANIFESTACIONES TIENE LA PENITENCIA?

“La penitencia interior del cristiano puede tener expresiones muy variadas. La Escritura y los Padres insisten sobre todo en tres formas: el AYUNO, la oración, la limosna, que expresan la conversión con relación a sí mismo, con relación a Dios y con relación a los demás. Junto a la purificación radical operada por el Bautismo o por el martirio, citan, como medio de obtener el perdón de los pecados, los esfuerzos realizados para reconciliarse con el prójimo, las lágrimas de penitencia, la preocupación por la salvación del prójimo, la intercesión de los santos y la práctica de la caridad "que cubre multitud de pecados" (1 Pedro, 4,8.).” (Catecismo Iglesia Católica, n. 1434).

¿ESTAMOS OBLIGADOS A HACER PENITENCIA?

“Todos los fieles, cada uno a su modo, están obligados por la ley divina a hacer penitencia; sin embargo, para que todos se unan en alguna práctica común de penitencia, se han fijado unos días penitenciales en los que se dediquen los fieles de manera especial a la oración, realicen obras de piedad y de caridad y se nieguen a sí mismos, cumpliendo con mayor fidelidad sus propias obligaciones y, sobre todo, observando el ayuno y la abstinencia.” (Código de Derecho Canónico, cánon 1249).

¿CUÁLES SON LOS DÍAS Y TIEMPOS PENITENCIALES?

“En la Iglesia universal, son días y tiempos penitenciales todos los viernes del año y el tiempo de cuaresma.” (Código de Derecho Canónico, cánon 1250).

¿QUÉ DEBE HACERSE TODOS LOS VIERNES DEL AÑO?

En recuerdo del día en que murió Jesucristo en la Santa Cruz, “todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne, o de otro alimento que haya determinado la Conferencia Episcopal; ayuno y abstinencia se guardarán el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.” (Código de Derecho Canónico, cánon 1251).

¿CUÁNDO ES CUARESMA?

La Cuaresma comienza el Miércoles de ceniza y concluye inmediatamente antes de la Misa Vespertina in Coena Domini. (jueves santo). Todo este período forma una unidad, pudiéndose distinguir los siguientes elementos:

1) El Miércoles de ceniza,

2) Los domingos, agrupados en el binomio, I-II; III, IV y V; y el Domingo de Ramos de la Pasión del Señor,

3) La Misa Crismal y

4) Las ferias.

¿QUÉ ES EL MIÉRCOLES DE CENIZA?

Es el principio de la Cuaresma; un día especialmente penitencial, en el que manifestamos nuestro deseo personal de CONVERSIÓN a Dios.

Al acercarnos a los templos a que nos impongan la ceniza, expresamos con humildad y sinceridad de corazón, que deseamos convertirnos y creer de verdad en el Evangelio.

¿CUÁNDO TIENE ORIGEN LA PRÁCTICA DE LA CENIZA?

El origen de la imposición de la ceniza pertenece a la estructura de la penitencia canónica. Empieza a ser obligatorio para toda la comunidad cristiana a partir del siglo X. El liturgia actual, conserva los elementos tradicionales: imposición de la ceniza y ayuno riguroso.

¿CUÁNDO SE BENDICE E IMPONE LA CENIZA?

La bendición e imposición de la ceniza tiene lugar dentro de la Misa, después de la homilía; aunque en circunstancias especiales, se puede hacer dentro de una celebración de la Palabra. Las fórmulas de imposición de la ceniza se inspiran en la Escritura: Gn, 3, 19 y Mc 1, 15.

¿DE DÓNDE PROVIENE LA CENIZA?

La ceniza procede de los ramos bendecidos el Domingo de la Pasión del Señor, del año anterior, siguiendo una costumbre que se remonta al siglo XII. La fórmula de bendición hace relación a la condición pecadora de quienes la recibirán.

¿CUÁL ES EL SIMBOLISMO DE LA CENIZA?

El simbolismo de la ceniza es el siguiente:

a) Condición débil y caduca del hombre, que camina hacia la muerte;

b) Situación pecadora del hombre;

c) Oración y súplica ardiente para que el Señor acuda en su ayuda;

d) Resurrección, ya que el hombre está destinado a participar en el triunfo de Cristo;

¿A QUÉ NOS INVITA LA IGLESIA EN LA CUARESMA?

La Iglesia persiste en invitarnos a hacer de este tiempo como un retiro espiritual en el que el esfuerzo de meditación y de oración debe estar sostenido por un esfuerzo de mortificación personal cuya medida, a partir de este mínimo, es dejada a la libertad generosidad de cada uno.

¿QUÉ DEBE SEGUIRSE DE VIVIR LA CUARESMA?

Si se vive bien la Cuaresma, deberá lograrse una auténtica y profunda CONVERSIÓN personal, preparándonos, de este modo, para la fiesta más grande del año: el Domingo de la Resurrección del Señor.

¿QUÉ ES LA CONVERSIÓN?

Convertirse es reconciliarse con Dios, apartarse del mal, para establecer la amistad con el Creador.

Supone e incluye dejar el arrepentimiento y la Confesión (ver el impreso Guía de la Confesión) de todos y cada uno de nuestros pecados.

Una vez en gracia (sin conciencia de pecado mortal), hemos de proponernos cambiar desde dentro (en actitudes) todo aquello que no agrada a Dios.

¿POR QUÉ SE DICE QUE LA CUARESMA ES UN “TIEMPO FUERTE” Y UN “TIEMPO PENITENCIAL?

“Los tiempos y los días de penitencia a lo largo del año litúrgico (el tiempo de CUARESMA, cada viernes en memoria de la muerte del Señor) son momentos fuertes de la práctica penitencial de la Iglesia. Estos tiempos son particularmente apropiados para los ejercicios espirituales, las liturgias penitenciales, las peregrinaciones como signo de penitencia, las privaciones voluntarias como el ayuno y la limosna, la comunicación cristiana de bienes (obras caritativas y misioneras).” (Catecismo Iglesia Católica, n. 1438)

¿CÓMO CONCRETAR MI DESEO DE CONVERSIÓN?

De diversas maneras, pero siempre realizando obras de conversión, como son, por ejemplo:

1. Acudir al Sacramento de la Reconciliación (Sacramento de la Penitencia o Confesión) y hacer una buena confesión: clara, concisa, concreta y completa.

2. Superar las divisiones, perdonando y crecer en espíritu fraterno.

3. Practicando las Obras de Misericordia.

¿CUÁLES SON LAS OBRAS DE MISERICORDIA?

Las Obras de Misericordia espirituales son:

• Enseñar al que no sabe.
• Dar buen consejo al que lo necesita.
• Corregir al que yerra.
• Perdonar las injurias.
• Consolar al triste.
• Sufrir con paciencia las adversidades y flaquezas del prójimo.
• Rogar a Dios por los vivos y los muertos
• Las Obras de Misericordia corporales son:

• Visitar al enfermo.
• Dar de comer al hambriento.
• Dar de beber al sediento.
• Socorrer al cautivo.
• Vestir al desnudo.
• Dar posada al peregrino.
• Enterrar a los muertos.


¿QUÉ OBLIGACIONES TIENE UN CATÓLICO EN CUARESMA?

Hay que cumplir con el precepto del AYUNO y la ABSTINENCIA, así como con el de la CONFESIÓN y COMUNIÓN anual.

¿EN QUÉ CONSISTE EL AYUNO?

El AYUNO consiste en hacer una sola comida al día, aunque se puede comer algo menos de lo acostumbrado por la mañana y la noche. No se debe comer nada entre los alimentos principales, salvo caso de enfermedad.

¿A QUIÉN OBLIGA EL AYUNO?

Obliga vivir la ley del ayuno, a todos los mayores de edad, hasta que tengan cumplido cincuenta y nueve años. (cfr. CIC, c. 1252).

¿QUÉ ES LA ABSTINENCIA?

Se llama abstinencia a privarse de comer carne (roja o blanca y sus derivados).

¿A QUIÉN OBLIGA LA ABSTINENCIA?

La ley de la abstinencia obliga a los que han cumplido catorce años. (cfr. CIC, c. 1252).

¿PUEDE CAMBIARSE LA PRÁCTICA DEL AYUNO Y LA ABSTINENCIA?

“La Conferencia Episcopal puede determinar con más detalle el modo de observar el ayuno y la abstinencia, así como sustituirlos en todo o en parte por otras formas de penitencia, sobre todo por obras de caridad y prácticas de piedad.” (Código de Derecho Canónico, cánon 1253).

¿QUÉ ES LO QUE IMPORTA DE FONDO DEL AYUNO Y LA ABSTINECIA?

Debe cuidarse el no vivir el ayuno o la abstinencia como unos mínimos, sino como una manera concreta con la que nuestra Santa Madre Iglesia nos ayuda a crecer en el verdadero espíritu de penitencia.

¿QUÉ Aspectos pastorales que conviene resaltar EN LA CUARESMA?

El tiempo de Cuaresma es un tiempo litúrgico fuerte, en el que toda la Iglesia se prepara para la celebración de las fiestas pascuales. La Pascua del Señor, el Bautismo y la invitación a la reconciliación, mediante el Sacramento de la Penitencia, son sus grandes coordenadas.

Se sugiere utilizar como medios de acción pastoral:

1) La catequesis del Misterio Pascual y de los sacramentos;

2) La exposición y celebración abundante de la Palabra de Dios, como lo aconseja vivamente el canon. 767, & 3, 3).

3) La participación, de ser posible diaria, en la liturgia cuaresmal, en las celebraciones penitenciales y, sobre todo, en la recepción del sacramento de la penitencia: “son momentos fuertes en la práctica penitencial de la Iglesia” (CEC, n. 1438), haciendo notar que “junto a las consecuencias sociales del pecado, detesta el mismo pecado en cuanto es ofensa a Dios”; y,

4) El fomento de los ejercicios espirituales, las peregrinaciones, como signo de penitencia, las privaciones voluntarias como el ayuno y la limosna y las obras caritativas y misioneras.