
Buenos día a todos los que leen este modesto blog, os voy a comentar la experiencia vivida estos días en el encuentro que hemos tenido todas las Fraternidades del Laicado Trinitario de España Sur en Herencia.
En primer lugar es una alegría volvernos a encontrar todos los miembros de todas las Fratenidades de España, y con más si nos reunimos alrededor del lema de la Orden: ¡Gloria Tibi Trinitas!. También, hablando con diferentes hermanos he podido comprobar, y llevan razón al expresarlo por la situación económica en la que vivimos, si estos encuentros no se podrían realizar en una casa que perteneciera a la Orden y que diera la posibilidad de reunirnos y dormir en ella, todos nos estamos imaginando a qué me refiero, al Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza en Andújar.
En segundo lugar, un agradecimiento al Padre Ignacio por esa sapiencia bíblica, expresada en las reflexiones que nos ha dado sobre la libertad, la esclavitud y la comunicación de bienes en los escritos paulinos. Es muy importante que conozcamos todos los miembros del laicado la situación que viven otras fraternidades para que haya una ayuda mútua, una reciprocidad entre fraternidades.
Y en tercer lugar, dar un toque de atención, a nuestra fraternidad de Valdepeñas, para que poco a poco se anime a todos los miembros de la fraternidad de Valdepeñas a asistir a estos encuentros.
De todos modos dar un saludo y un agradecimiento a las fraternidades organizadoras y que pasemos una feliz pascua a todos.
A continuación pondremos algunas fotos del encuentro.

Con el "El secreto de Volar", el 14 de MArzo se celebra el encuentro Prejuvenil, con los grupos de 4º 5º, 6º de Primaria y 1º y 2º de Eso. Una jornada inspirada en el cuento de Peter Pan transformada en una reflexión sobre los valores trinitarios más cercanos a la juventud. Será un día de sorpresas y novedades, por eso desde el laicado trinitario animamos a que se siga desarrollando esto encuentros juveniles de Pastoral. Será un día lleno de ilusión y os animamos a participar.

"porque muchos compañeros no han llegado a este momento y poder celebrarlo es importante"
"siempre he estado satisfecho de lo que era"
“Un sacerdote se jubila de maestro, de profesor o de lo que sea, pero cada vez somos menos sacerdotes”
El Padre Jesús Herrera cumplirá el 21 de febrero sus bodas de oro como sacerdote, se festejó con una Celebración solemne de la Eucaristía en la Iglesia de la Santísima Trinidad donde cantó misa por primera vez en el año 1959.
A la celebración se ha invitado a los sacerdotes del Arciprestazgo y a los religiosos,entre ellos fue en representación de la casa de Valdepeñas, el P. Antonino del Pino, y con la Parroquia de Santa Quiteria, de la que es párroco.
El Padre Jesús manifestó a Lanza que el hecho de llevar cincuenta años en cualquier cosa ya es importante por tratarse de un largo período de tiempo y en su caso como creyente y sacerdote, le inspira un sentimiento de acción de gracias a Dios, “porque muchos compañeros no han llegado a este momento y poder celebrarlo es importante”.
Jesús Herrera afirma que en este tiempo ha vivido el sacerdocio con entusiasmo y entendiéndolo como que “estoy en la Comunidad como el que sirve”, y añadió que este es el momento para pedir la protección de Dios “en los años que me queden”.
Vocacional
En este período de tiempo ha habido momentos de todo tipo, pero Herrera considera que “es un éxito por la salud y desde la Fe por mantenerme fiel a Dios”.
“Dudas de mi sacerdocio no he tenido nunca, pruebas y momentos en los que hay que discernir sí, pero nunca perdí la ilusión de mantener mi sacerdocio”. Por ello considera que “he tenido suerte de hacer autocrítica, porque después lo importante es encontrar la salida” y “siempre he estado satisfecho de lo que era” y “si volviera a nacer, volvería a hacer lo mismo”.
En cuanto a salud, Jesús Herrera tuvo una situación crítica en su vida, “estuve a punto de morir y en ese momento me hubiera ido sin darme cuenta”, pero cuando le tuvieron que operar del corazón, tuve una de las experiencias más grandes “porque sentí la mano protectora de Dios”, a lo que contribuyó la pericia de los médicos que le atendieron. Ambas cosas permitieron que “saliera adelante, cuando nadie daba nada por mí”.
Según el Padre Jesús, Dios “no te trae las enfermedades”, sino que “hay que aceptar que la propia naturaleza trae enfermedades”. Lo que ocurre es que en el momento en que aparece la enfermedad, el hombre se acuerda de Dios y en la salud lo bendice, “y yo le he dado mil gracias”.
Un largo caminar
Jesús Herrera nació en Vara del Rey (Cuenca) y estuvo en su juventud en Alcázar, donde cantó misa. Sin embargo desde aquí lo destinaron a Andalucía, donde ha estado en varias ciudades y desarrollando diversas funciones, aunque su aspiración era quedarse en el municipio manchego por la Comunidad que había en este lugar. Sin embargo y tras haber pasado muchos años en la región andaluza, “no me ilusionaba volver, pero ahora me siento a gusto y he experimentado al alcazareño”.
“A Alcázar se entra llorando y se sale llorando”, en este segundo caso por el apago que se obtiene, y aunque estaba identificado con la alegría y la concepción de la vida que hay en Andalucía, ya se ha hecho con la austeridad y compromiso de esta tierra castellana, que comprueba especialmente en la Parroquia de Santa Quiteria “donde se ve el compromiso y el cariño que se le tiene al sacerdote, y me siento como en mi tierra”.
Jesús Herrera lleva ahora diez años de continuo en Alcázar de San Juan donde ha sido Superior del Convento de los Trinitarios, aunque desde hace unos años “mi trabajo, ocupación y desvelo” está ahora en la Parroquia de Santa Quiteria, donde ha podido comprobar que los alcazareños “me quieren y son sinceros y yo les he ayudado a no perder la ilusión por la Parroquia”.
La Iglesia de Santa Quiteria ha estado cerrada al culto durante algunos años. Necesitaba de una profunda restauración, en la que ha puesto su dedicación el Padre Jesús y los dos primeros años que la tenía a su cargo “vi que era un punto a resolver” y “esa ilusión la tomé como un empeño” y además de atender los servicios espirituales, se puso a trabajar para que se realizara la obra, que se llevó a efecto en once meses, con dinero de los fieles “que todavía la estamos pagando porque pedimos un crédito”.
En esta tarea pusieron su empeño también otros sacerdotes, pero “haber sido un eslabón en la cadena me alegra, sobre todo viendo como ha quedado el templo no sólo estéticamente”, también porque “ha recuperado el antiguo sabor de la Iglesia” y está dotada además de buena calefacción que hace más acogedora la estancia y tiene mejor iluminación, elementos que hacen que “la gente se sienta a gusto”.
Jubilación
“Un sacerdote se jubila de maestro, de profesor o de lo que sea, pero cada vez somos menos sacerdotes”, por lo que está dispuesto a continuar su labor sacerdotal mientras sea necesario.
Preguntado por las vocaciones religiosas de hoy en día, el Padre Jesús Herrera señala que “se ha pasado de seminarios llenos a una carencia acentuada”. En este sentido, reconocía que “las vocaciones no vienen como antes” y aseguró que ahora es necesario conseguir madurez en las comunidades.
No obstante, se mostró optimista porque Dios “da en cada momento su cometido» y ahora los laicos pueden hacer muchas tareas que antes sólo hacían los sacerdotes, para que éstos se dediquen estrictamente a desarrollar la función espiritual”.
A juicio del sacerdote, el ambiente de la sociedad actual no favorece las vocaciones, “porque el que se siente llamado tiene que dejar mucho, por lo que no es un camino de mayorías, sino de minorías”.
Hijo de Rosa y Bonifacio, el padre Jesús Herrera nació en Vara del Rey (Cuenca) el 28 de abril de 1935. Ingresó en el noviciado trinitario de Algorta en 1950. Hizo la profesión simple en Algorta el 3 de septiembre de 1951. Emitió su profesión solemne en Córdoba el 1 de noviembre de 1956. Fue ordenado sacerdote el Salamanca el 21 de febrero de 1959, celebrando su primera misa en Alcázar de San Juan.
A través de sus cincuenta años de sacerdocio, el padre Herrera ha desarrollado multitud de servicios y responsabilidades en la Provincia Trinitaria de España-Sur: profesor, maestro de novicios, párroco y superior en varias comunidades, secretario provincial, consejero provincial y ministro provincial. Actualmente es superior de la comunidad trinitaria de Alcázar de San Juan y párroco en la parroquia Santa Quiteria de esta ciudad manchega.
fuente sacada de trinitarios.net

En la antigüedad los penitentes cubrían su cabeza de ceniza y se colocaban en las puertas de los lugares públicos para mostrar su arrepentimiento y ganar la benevolencia de Dios…
Y aún hoy la puerta de entrada en la cuaresma es para nosotros el miércoles de ceniza. Y reproducimos, aunque sea de modo simbólico, aquel gesto, mientras se nos dice “conviértete y cree en el evangelio” (una vez dejado atrás aquel enunciado un poco más sombrío que era “recuerda que eres polvo y en polvo te convertirás”). Cuando uno es niño quizás le parece gracioso, chocante, hasta algo exótico eso de que te tiznen la frente con ceniza. Pero ya no somos niños. ¿Cómo encontrarle un sentido pleno a ese gesto? ¿Qué significado le damos hoy? ¿Qué palabra se nos propone?
Les respondió Jesús: «No necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.» (Lc 5, 31-32)
¿Qué siento que ha de cambiar en mí? ¿Cómo dejar que sea Dios el que tome las riendas de la propia conversión? (qué paradoja, ¿no?)
YO QUIERO ESTAR DESNUDO...
Yo quiero estar desnudo, Dios, mi boca
se quiere desnudar como una loca,
quitarse la palabra que le has dado.
Mi corazón, mi vida, mi costado
se quieren desnudar también de todo.
Se quieren arrancar el viejo modo
de caminar por esta tierra triste;
ser como una mujer que se desviste
a pesar del calor, del miedo y todo!
Me quiero desnudar, Señor, del miedo
de no saber por qué me duele el dedo
cuando pienso en la muerte sin motivo.
Yo quiero estar desnudo más que vivo,
desnudo de rencor, de piel, de frente,
tener un corazón desnudo y rudo.
Cuando la muerte venga de repente
hallarme más desnudo que el desnudo.
Jorge Debravo
2. Y cree en el Evangelio
Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará. (Mc 8, 35)
¿En qué creo? A veces no lo sé. Es fácil creer en la riqueza (pues, efectivamente, abre muchas puertas), en la belleza (tantas otras), en el éxito, la inteligencia, el aplauso, la oratoria brillante, las propias fuerzas, el trabajo bien hecho, la eficacia, la utilidad, el placer, el talento o la genialidad… Pero no basta.
Creer en el evangelio es darle la vuelta a las categorías habituales. Creer en la debilidad que se hace fuerte, en la derrota que no tiene la última palabra, en el amor que va más allá de la eficacia y la utilidad, en la palabra que, sin adornos, habla verdad. Es creer en un Dios crucificable. Y en una humanidad amable. Y eso no es fácil.
¿Qué es, para ti, creer en el evangelio? Intenta escribir hoy en qué crees.
FRAGMENTOS DE VIDA EVANGELICA
Creer de corazón y de palabra.
Creer con la cabeza y con las manos.
Negar que el dolor tenga la última palabra.
Arriesgarme a pensar
que no estamos definitivamente solos.
Saltar al vacío
en vida, de por vida,
y afrontar cada jornada
como si Tú estuvieras.
Avanzar a través de la duda.
Atesorar, sin mérito ni garantía,
alguna certidumbre frágil.
Sonreír en la hora sombría
con la risa más lúcida que imaginarme pueda.
Porque el Amor habla a su modo,
bendiciendo a los malditos,
acariciando intocables
y desclavando de las cruces
a los bienaventurados
José María R. Olaizola

Gloria a ti Trinidad y a los cautivos libertad!
19 de febrero2009
A TODOS LOS LAICOS TRINITARIOS, ASISTENTES Y FAMILIA TRINITARIA DE ESPAÑA SUR:
Estimados amigos, con gran alegría llega el momento de citaros un año más a nuestra Asamblea anual. Este año de una forma especial, pues se cumple una década de asambleas fraternas. Diez años compartiendo todo lo que somos desde el carisma trinitario: ilusiones, proyectos, organización, espiritualidad, hermandad, misión …Diez años compartiendo un mismo Proyecto de Vida, que comenzó con nuestro fundador San Juan de Mata y nosotros seguimos renovándolo y actualizándolo según los designios de los tiempos. No podemos pararnos ahora, no podemos mirar nostálgicos hacía atrás cuando el futuro se nos abre a vivir nuestro carisma sin miedos dentro de la Iglesia y en el mundo. Es nuestro SER. Todos contamos en este gran Proyecto Trinitario y nadie sobra, ni por juventud, ni por muchos años que se lleve. En nuestras fraternidades necesitamos de la experiencia cristiana y trinitaria de los que llevan más tiempo, y también necesitamos de las fuerzas y nuevas ideas de los que entran nuevos, juntos podemos hacer que nuestras fraternidades sean abiertas y espacios de convivencia, amor, solidaridad, entrega… e imagen de la Trinidad.
Por eso, el Consejo os anima a que estéis presentes con vuestras Fraternidades en la X ASAMBLEA ANUAL del Laicado Trinitario, los días 27, 28 y 29 de Marzo. Este año los temas irán en torno al “Compartir”. El P. Ignacio Rojas nos hablará sobre el compartir de bienes en las cartas de San Pablo: el P. Felipe Alonso, tocará el tema del papel de nuestras fraternidades y el laico trinitario frente a la crisis económica actual; el P. Antonio Jiménez sobre misión compartida en la Familia Trinitaria; el equipo de PJV de la Familia Trinitaria sobre futuros enlaces entre los jóvenes y el laicado trinitario; Inmaculada Rodríguez nos recordará los principios de la Caja de Redención, antes de la votación de proyectos que proponga cada Fraternidad. No olvidéis esto último: traed los proyectos para ser votados. Dispondréis de proyector y ordenador si queréis presentarlo con imágenes, programas o videos.
Os mandamos el programa de la X Asamblea, en él encontrareis toda la información necesaria para las inscripciones.
Esperando vernos en Herencia, recibid nuestros más cordiales saludos.
CONSEJO REGIONAL LAICADO TRINITARIO ESPAÑA-SUR

Extracto de la carta que nos dirige el presidente del Laicado Trinitario de España sur a sus miembros:
Si deseáis más información sobre alguna cosa pasar por Sacristía o llamar al teléfono o email que aparece en el Blog.
¡Gloria a tí Trinidad y a los Cautivos libertad!

De la Iglesia de Dios en Gaza a los queridos santos de Palestina y de todo el mundo:
La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios Padre y la comunión del Espíritu Santo sea con todos vosotros.
Desde el valle de las lágrimas, desde Gaza bañada en su sangre, una sangre que ha sofocado la felicidad en el corazón de un millón y medio de habitantes, os dirijo estas palabras de fe y esperanza. No utilizaré la palabra "amor", esa palabra se ha quedado atragantada incluso en nuestras gargantas de cristianos. Los sacerdotes de la Iglesia levantan el estandarte de la esperanza para que Dios se apiade y compadezca de nosotros dejando para Él un resto en Gaza, y de esta forma no se apague la lámpara del cristianismo que encendió, en los comienzos de la Iglesia, el diácono Felipe. Que la compasión de Cristo eleve nuestro amor a Dios, aunque en estos momentos se encuentre en un "estado crítico".
Desde mi corazón de sacerdote y párroco os pido que recéis por el alma de nuestra hija, nuestra querida hija de la escuela de la Sagrada Familia, la primera cristiana fallecida en esta guerra: Cristina Wadi al-Turk.
Murió la mañana del sábado 2 de enero de 2009 a causa del miedo y del frío. Las ventanas de su casa estaban abiertas para proteger a los niños del efecto de la onda expansiva en los cristales. Los cohetes pasaban por encima de su casa, afectando a todos los vecinos y haciendo que todo se moviera amenazadoramente. No pudo soportar todo eso y se fue a quejarse al Creador y a pedirle una nueva casa y un refugio donde no hubiera llanto ni cohetes, ni gemidos sino alegría y felicidad.
Queridos hermanos en Cristo, lo que veis en vuestras pantallas de televisión y lo que oís no es en absoluto todo el sufrimiento real por el que está pasando nuestro pueblo de Gaza. Ni la televisión ni la radio pueden transmitir en toda su amplitud lo que está pasando en nuestra tierra.
El asedio de Gaza es un huracán que crece por momentos hasta convertirse en un crimen contra la humanidad. El pueblo de Gaza hoy, lleva su tragedia al juicio de la conciencia de cada hombre "de buena voluntad". El tiempo venidero será el tiempo del juicio justo de Dios.
Los niños de Gaza, con sus parientes, duermen en los pasillos de sus casas, si es que aún los conservan, o en los cuartos de baño, para protegerse, temblando de miedo por el estruendo y los temblores, los temblores terribles de los cazas F-16.
Es verdad que hasta ahora los objetivos de los aviones han sido en su gran mayoría las sedes principales del gobierno y de Hamás, pero todos estos edificios están situados entre las casas de la gente al no separarse de ellas más de 6 metros, que es la distancia legal permitida entre edificios. Por eso las casas de la gente sufren graves daños y muchos de los niños fallecidos lo son por este motivo. Nuestros niños viven en un estado constante de pánico y terror, y esto les hace enfermar. Esto y la falta de alimentos, la mala alimentación, la pobreza, el frío... La tragedia que se vive en los hospitales es crítica. En estos hospitales no había, antes de la guerra, dispositivos de urgencias, y ahora se ven desbordados por miles de heridos, enfermos y por estos acontecimientos, hasta tal punto que las operaciones se realizan en los pasillos de los hospitales. Muchos de los heridos se envían por el paso de Rafah hacia Egipto, pero el que consigue pasar no vuelve, pues la mayoría mueren por el camino. La gente en los hospitales está asustada, triste, rozando casi la histeria.
Quiero ahora contaros una pequeña historia ocurrida en el hospital a la familia de Abdel Latif. Uno de sus hijos desapareció en la primera oleada de bombardeos. Le buscaron en casa de sus familiares pero no le encontraron ni en el primero ni en el segundo día de la guerra. Al tercer día, recorriendo la familia el hospital, encontraron a un pariente de la familia Yarad que estaba cuidando a uno de sus hijos que había sido herido y estaba mutilado. Ese niño había perdido una de sus piernas y su rostro estaba desfigurado no por los bombardeos de los aviones sino por los efectos de la onda expansiva de las explosiones en los cristales, que se le habían clavado estando él en el hospital cuando una parte de éste fue alcanzado por los bombardeos. Abdel Latif se acercó a consolar al de la familia Yarad, pero cuando estuvo cerca del herido, descubrió que el herido era su propio hijo y no el hijo de la familia Yarad. Para mediar entre la diferencia de las dos familias, decidieron esperar a que el herido se despertase y dijese a qué familia pertenecía. De esta forma la familia de Abdel Latif pudo recuperar a su hijo, que estaba cuidando la familia Yarad.
Os describo esto someramente en mi carta pidiéndoos ayuda a vosotros, y también a Dios. Nuestro pueblo en Gaza se comporta como si fuesen animales salvajes, no como personas. Comen pero no se alimentan, lloran pero no tienen lágrimas. No hay ni agua ni electricidad ni comida, sólo miedo, pánico y bloqueo... Ayer en la panadería se negaron a darme pan. La causa: el hombre se niega a darme pan hecho con una harina que no es buena para la salud, no por desprecio de que yo sea sacerdote. La harina buena que tenía se ha agotado y ahora ofrece lo que le queda en gran cantidad, una harina no apta para el consumo humano. Yo, por mi parte, he jurado no comer pan en lo que dure esta guerra.
Os pedimos que elevéis a Dios vuestras más ardientes oraciones y que no se celebre misa ni servicio religioso en que no os acordéis delante de Dios de la tragedia de Gaza. Por mi parte, yo sigo enviando pequeñas cartas a nuestros hijos para alentar la esperanza en sus corazones. Hemos decidido rezar juntos, cada hora, esta oración : « Oh Señor de la paz, danos la paz. Oh Señor de la paz, concede la paz a nuestro país. Ten compasión Señor, ten compasión de tu pueblo y no te enojes nunca con él ». Os pido que ahora os levantéis y que recéis con nosotros. Vuestras oraciones, unidas a las nuestras, moverán a todo el mundo y le enseñarán que el milagro del amor que se ha detenido en el camino y que aún no ha llegado a vuestros hermanos de Gaza, no es el amor de Cristo y de su Iglesia. Para el amor de Cristo y de la Iglesia no son obstáculo las diferencias políticas o sociales, las guerras ni ningún otro tipo de causa. Cuando vuestra caridad llega a nosotros, sentimos que aquí en Gaza, somos una parte que no se olvida de la Iglesia de Cristo, una Iglesia santa, católica, y que nuestros hermanos musulmanes que están entre nosotros forman parte de nuestras familias, de nuestro destino, con los que compartimos todo y con los que formamos, todos juntos, el pueblo palestino.
Pero en medio de todo esto, nuestro pueblo en Gaza no deja de rechazar la guerra como solución para la paz, y está convencido de que el único camino hacia la paz es la paz misma. En Gaza somos pacientes y en nuestros ojos se puede leer : « Entre la esclavitud y la muerte, para nosotros no hay opción ». Queremos vivir para alabar al Señor en Palestina y dar testimonio de Cristo. Queremos vivir para Palestina, no morir por su causa. Pero si la muerte un día se nos presenta, moriremos gustosos, con valor y con fuerza.
Os rogamos que en vuestras oraciones a Dios le pidáis que nuestro Señor Jesucristo nos dé su Paz auténtica, para que « puedan vivir juntos el lobo y el cordero, el buey pueda pacer con el león, y el niño pueda meter su mano en la boca de la serpiente y ésta no le muerda ».
La paz de Cristo, esa paz que nos invita a ser un solo cuerpo, esté con todos vosotros y os proteja. Amén.
Vuestro hermano,
padre Manuel Musallam,
párroco de la iglesia latina de Gaza
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