Viaje de este verano a Madagascar, donde estuvo nuestro querido Hermano Miguel Ángel Castillo.
(Articulo recogido en la página web de Trinitarios España-Sur, escrito por nuestro querido paisano P. Ángel García Rodríguez)
Hay acontecimientos y efemérides que pasan a la historia de un modo sencillo y humilde sin grandezas y sin bombos ni platillos. Así ocurría en Valdepeñas un 11 de noviembre del año 1948 cuando tras 113 años de ausencia llegaban de nuevo a su “cuna” esos frailes de la cruz roja y azul sobre sus blancos hábitos con el fin de restaurar nuestra querida Orden de la Santísima Trinidad en Valdepeñas, cuna de la Descalcez Trinitaria.
Los orígenes del convento de Valdepeñas se remontan a finales del siglo XVI. Con el gran apoyo del Marqués de Santa Cruz, don Álvaro de Bazan se fundó en la capilla de San Nicasio el 9 de Noviembre de 1594 un convento de trinitarios recoletos. Posteriormente, San Juan Bautista de la Concepción tras conseguir del Papa Urbano VIII el Breve apostólico de la Reforma de la Orden Trinitaria implanta en Valdepeñas la primera casa de la Descalcez Trinitaria.
El Ayuntamiento solicita la restauración de los Trinitarios en Valdepeñas (1945)
En Septiembre de 1835, en cumplimiento de las leyes de Desamortización de Mendizábal eran expulsados los Trinitarios de su convento de Valdepeñas. Tras varios intentos fallidos de la restauración por parte de la Orden Trinitaria, al fin el 26 de Junio de 1945, el Alcalde de Valdepeñas, don Arturo Espinosa, escribió una carta al Provincial de los Trinitarios, que se encontraba en Alcázar, “notificándole que el referido Ayuntamiento de Valdepeñas esperaba contestación a la oferta hecha de conceder a la Orden Trinitaria los derechos que pertenecían a la Corporación Municipal sobre el edificio denominado “Convento”, que en parte estaba ocupado por una comunidad de religiosas Agustinas, y otra parte, aunque menor, pero que incluía la iglesia, estaba casi por completo en ruina.
Aprobación de la fundación por el Obispo de Ciudad Real (1948)
Con fecha 9 de noviembre de 1948 escribía el obispo de Ciudad Real al Provincial de los Trinitarios: “Damos por erigida la nueva Casa Trinitaria….Además trasladamos a la referida Orden Trinitaria la cesión que el Ayuntamiento de Valdepeñas nos tiene hecha de la iglesia y dependencias subsistentes del antiguo convento Trinitario, que dicha entidad alega pertenecerle”.
Los permisos civiles y eclesiásticos ya estaban listos para la esperada restauración de los Trinitarios en Valdepeñas. Ahora falta esa persona con carisma de fundador que esté dispuesta a levantar el convento desde esos escombros que el Ayuntamiento les ofrece. Así según nos relata el Protocolo del convento, el P. Andrés de Cristo Rey, Provincial de los Trinitarios en España, se personó en Valdepeñas para examinar de cerca el estado de los edificios; y aunque su impresión fue desoladora, la sincera oferta del Ayuntamiento y la honda aspiración de la Orden por ver restaurada la primera casa de la Reforma, le animó para ponerse manos a la obra y enviar al P. Fidel de la Virgen del Carmen como responsable de la Restauración.
Una restauración y toma de posesión muy sencilla (1948)
La revista del Santo Trisagio del año 1949 comentaba que “en esta casa de Valdepeñas no hubo gran fiesta ni celebraciones, como se acostumbraba cuando llega el momento de restaurar una casa o de agregar una fundación a la Provincia”. Por otra parte en una circular dirigida por el Provincial a todas las casas de su jurisdicción de España y América y en una carta enviada al Obispo de ciudad Real, don Emeterio Echevarria Barrena, se decía que “en el día de hoy 11 de noviembre de 1948 nos hemos hecho cargo del convento de Valdepeñas y empezado las gestiones para su construcción y apertura del templo al culto”.
Tengamos en cuenta que el convento y la iglesia se encontraban en un deplorable estado con los tejados y techos hundidos. Todo era escombros como consecuencia del pillaje y la devastación a que estuvo sometido el convento y la iglesia durante la Guerra Civil. Por este motivo la toma de posesión del convento por parte de los Trinitarios tuvo lugar en el mismo despacho del Alcalde, pues el convento se hallaba poco menos que en completa ruina.
De acuerdo a los documentos oficiales civiles y religiosos, el primer Presidente del convento fue nombrado el P. Fidel de la Virgen del Carmen (1948-55), que hizo frente a muchas dificultades que surgieron en la restauración de esta casa.
El P. Fidel levanta el convento desde los escombros
El conocido P. Fidel fue el primer religioso trinitario que junto con otros se instalaron en la parte del convento que poco después fue adquirida por el Ayuntamiento, comprometiéndose desde un principio a restaurar la iglesia y abrirla de nuevo al culto.
En el mismo Protocolo del convento se relata que “el P. Fidel para sacar a flote la fundación… y no ahogarse entre el montón de escombros a que se reducían la iglesia y convento, tuvo que valerse de mil estratagemas…y recurrir con machacona insistencia a muchas puertas…dentro y fuera de la Orden”. La familia que más favoreció la fundación fue el matrimonio Alfonso Merlo y Concepción Vasco. Además de las continuas y, en ocasiones, no pequeñas limosnas pecuniarias que dieron al P. Fidel y a sus sucesores en el convento. Esta familia donó en propiedad la casa nº 7 de la calle Castellanos, que estaba ocupada por la Falange y por varias dependencias del Ayuntamiento. Esta cesión fue hecha con escritura pública el 18 de enero de 1950.
Gran apoyo de la Archicofradía de Jesús Nazareno y del pueblo de Valdepeñas
Nos señala el libro del Protocolo del convento que con una celeridad extraordinaria, en poco más de nueve meses, con la valiosa ayuda de la Real Archicofradía de Jesús Nazareno Rescatado y la aportación generosa de los buenos valdepeñeros, se reparó y adecentó la iglesia lo mejor posible, aunque desprovista de retablo e imágenes en el altar mayor.
El mismo Obispo D. Emeterio Echevarria bendijo el templo el viernes 9 de Septiembre de 1949, tras una solemne procesión en que fueron llevadas las imágenes de Jesús Rescatado y Ntra. Sra. de la Soledad desde la parroquia de la Asunción, donde estaban depositadas y recibían culto, a su propia iglesia de la Trinidad.
El P. Fidel, en un nuevo esfuerzo económico, rodeó la huerta con altos y sólidos tapiales. El convento restaurado tenía en el piso bajo o entresuelo un salón, que fue sala de juntas de la Adoración Nocturna; la sacristía y dos aulas bastante capaces que desde 1949 al 57 se destinaron a escuelas de enseñanza primaria; en el piso alto estaba la vivienda de la comunidad.
Trinitarios al servicio de la educación, la evangelización y la reinserción de los encarcelados
La labor de los Trinitarios a lo largo de estos 60 años de su restauración en Valdepeñas ha sido la evangelización a través de la atención del culto de la iglesia, confesiones, asistencia a los enfermos y moribundos. También desde un principio la labor evangelizadora fue acompañada con la dedicación a la enseñanza. Así por los años 70 se abrió el Colegio Santísima Trinidad, se edificó un internado para servicio de aquellos niños pobres que venían de otros pueblos. El año 1976 abrió sus puertas el seminario menor trinitario para la formación de los futuros sacerdotes trinitarios. Y en los años noventa, fieles a su carisma redentor trinitario, la comunidad de Valdepeñas se hizo cargo de la capellanía del Penal de Herrera de la Mancha.
Hace 60 años el P. Fidel junto con los PP. Timoteo y Joaquín, emprendían el reto de la restauración de la Orden en Valdepeñas. Hoy después de 60 años de presencia trinitaria en esta ciudad del buen vino, es justo agradecer a Dios Trinidad por este camino sembrado por los Padres Fidel, Timoteo, Serafín, Joaquín y tantos hermanos nuestros que pasaron y murieron en este convento.
Felicidades a la Comunidad Trinitaria de Valdepeñas
Finalmente, fruto de este testimonio y trabajo pastoral en la iglesia, en las aulas del colegio y en la cárcel, somos tres trinitarios valdepeñeros los que un día sentimos la llamada a seguir los pasos de Juan de Mata: Antonio Jiménez (Provincial), Rafael Márquez y el que escribe, Ángel García. Los tres éramos niños o adolescentes y conversando con el P. Joaquín, participando en el grupo juvenil o como alumno en las aulas del colegio, nos entusiasmamos con este camino trinitario.
¡Felicidades a la actual comunidad Trinitaria de Valdepeñas! Ellos, Pascual, Antonino, Emilio y Frank han recogido la antorcha trinitaria que el P. Fidel colocó por estos días hace 60 años en medio de los escombros de nuestro antiguo convento trinitario, gloria y orgullo de la historia de Valdepeñas.
Queridos hermanos del Laicado Trinitario,
Os indico a continuación que el próximo 20 de Septiembre de 6 a 8 de la tarde, tendremos la visita del Presidente del Laicado Trinitario, el Hermano José Antonio Ramírez Nuño.
Los puntos que se van a tratar o ver en un futuro como los tratamos serán:
1. La intensificación que tenemos que tener todos los miembros de Laicado al conocimiento teórico y a niver espiritual de todo lo que representa la Trinidad en nuestras vidas.
2. Tratar, también, el tema de la Caja de redención, que es el símbolo de todos los que necesitan nuestra ayuda. Tanto en Madagascar, Perú, India, Bolivia, etc...
3. El Recuerdo a nuestro Hermano Teodoro Gómez del Laicado de Madrid, sugerir a todos los miembros del Laicado que lo tengan presente en sus oraciones personales y que se aplique un misa, si es posible, en la primera celebración comunitaria que tenga nuestra comunidad.
4. El presidente del Laicado sugiere que el curso empieze el 1º de octubre, y que nos vayamo preparando para la fiesta de Nuestra Señora de los Remedios, el día 8 de Octubre y que el curso termino el día 9 de Junio, Fiesta de la Beata Ana María Taigi.
5. Recordar las fechas de la Asamblea Nacional que se celebrará en Madrid los días 14,15 y 16 de Noviembre, y de parte mía y del P. Antonino haceros una invitación para que participéis.
Un Abrazo y esperemos vernos el día 20 de Noviembre.
José Vicente.
El Día 6 de Septiembre estuvimos acompañando a Antonio en su profesión Solemne en Granada, la celebración ue muy bonita y muy bien organizada, fue una alegría encontrarnos todos juntos y saludar a gente que hace tiempo no había visto. Conocer también a los nuevos postulantes, es una gracia del Señor el que se entreguen persona a seguir este proyecto de vida Trinitario. Un abrazo muy fuerte para Antonio y que seas feliz y bien acogido en tu nuevo destino de Algeciras.
Un abrazo de todo el Laicado de Valdepeñas.
Hoy en Valdepeñas saldrá la procesión de Nuestra Señora de Consolación, patrona de nuestro pueblo. Espero que todos los miembros del Laicado estén presentes y que tengamos un recuerdo en la oración por todos nuestros hermanos que no se pueden reunir en estas fechas tan señaladas. Un Abrazo a todos y nos vemos para el nuevo curso.
Os señalo un poco de historia de la Virgen de consolación.
Aunque existen pocos datos sobre el origen de la imagen de Ntra. Sra de Consolacion,aqui se recogen unos apuntes de los Sres. Vasco y Camacho: -Segun estos,en el siglo VIII,huyendo de la invasion arabe en españa,una familia llego a un caserio de pastores que era el lugar hoy denominado Consolacion.Llevaban consigo como preciada reliquia una bella imagen de la virgen Maria.Se hospedaron en la casa de un anciano pastor,el cual tenia un hijo ciego.Al dia siguiente vieron que el ciego daba gracias a la imagen de la virgen por devolverle la vista.El anciano padre,al ver tal milagro,llamo a la imagen Virgen de Consolacion,y rogo a sus huespedes que le dejaran la milagrosa imagen,como lo hicieron,y alli quedo para siempre.
La tradicion dice que la guardaron en una pequeña cueva para evitar ser profanada por los arabes. Despues de la victoria de las Navas de Tolosa,en 1212,los habitantes de la aldea levantaron una capilla en honor a la virgen de Consolacion,dandole asi el nombre de Consolacion al pueblo,para perpetuar su recuerdo.La orden de Calatrava funda las villas de Valdepeñas y Moral de Calatrava.
La imagen de la Virgen queda en Consolacion en su pequeña Ermita a cargo de un capellan y unos cuantos vecinos que no quisieron abandonarla,y el dia 8 de septiebre acudian todos los valdepeñeros a honrarla y venerarla. Los consejos de ambos pueblos decidieron apoderarse de la pequeña capilla y de la imagen de la virgen.Despues de un largo pleito que hubo que fallar el Consejo Real,se otorgo a Valdepeñas la propiedad de lo litigado. Ante este hecho los valdepeñeros levantaron en el mismo lugar un amplio y hermoso templo,proclamando a la Virgen de Consolacion patrona de Valdepeñas,y constituyeron una amplia cofradia cuyas bases aprobo el consejo de Castilla.
Todos los años,en los ultimos dias de agosto,una gran caravana de devotos traia en procesion a Valdepeñas desde su santuario a la iglesia parroquial,la imagen de la virgen,para ofrecerle un solemne novenario,terminado el cual era llevada de nuevo a su Ermita. En 1808,las tropas francesas en su retirada destruyeron la Ermita de las Aberturas,cuya imagen estaba con anterioridad en Valdepeñas. Y ya en la guerra carlista la imagen es traida definitivamente a Valdepeñas. En 28 de Julio de 1768 esta fechada en toledo el sumario de las indulgencias concedidas por el Papa Clemente XIII a las personas que se alistan en la Cofradia de Ntra. Sra. de Consolacion de Aberturas. Y en 1891 y en la imprenta de Castro Perez,se imprime la novena a Mª Sma. de Consolacion,realizada por un devoto de la virgen.y que se estuvo rezando hasta los 80.
Estas últimas semanas de curso es lo que tienen… Caras largas y ojeras para los estudiantes. Insomnio. Ir rematando actividades en muchísimas áreas de la vida cotidiana. Publicidad playera. Canciones simples y pegadizas, tipo “tengo la camisa negra, com´on com´on com´on baby te digo con disimulo”. Ganas locas de acabar. Una pregunta en todos los labios: “¿ya sabes qué vas a hacer este verano?” Calor. Mucho calor.
En algún momento caerá el primer chapuzón, si tienes suerte en la playa, si no en una piscina, y en el peor de los casos a manguerazos (aunque este año la sequía no va a dejar mucho margen al gasto de agua). Se cierne sobre muchos la inquietante sombra de si en julio y agosto habrá que estudiar mucho o poco; y en ese adverbio nada más radica la posibilidad de hacer o no hacer todo lo que uno querría…
Huele a verano, a descanso, a cambio, a oportunidades… Y no hay duda de que el verano es un tiempo especial.
Tiempo para el Cambio
“Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo”. (Qo 3,1).
Vacaciones. ¡Qué bonita palabra! Qué suerte para quienes podemos disfrutarlas. Un derecho humano (lástima que, como tantos otros, siga siendo algo que para demasiada gente en nuestro mundo es una utopía). Vacaciones es tiempo para cambiar las rutinas. Incluso en muchos casos los horarios de trabajo se suavizan.
Es tiempo para hacer otras cosas. Un viaje, que sea tiempo de calidad compartido con tus gentes; un campo de trabajo en el que puedas dedicar tu tiempo a aquellos para quienes nunca lo tienes; unas semanas empapándote de novelas; más espacio para lo importante: escribir a tus amigos, hablar con tu familia…
Explorar otras posibilidades. Es bueno salir por un tiempo de la rutina. Disminuir la velocidad en vidas aceleradas. Mirar a lo lejos si los horizontes cotidianos son demasiado pequeños. Sonreír más. Y agradecer la oportunidad de hacer todo esto.
Y nos preguntamos: Tal vez es este un buen momento para mirar atrás.
Y también para mirar adelante.
Vacaciones, pero no de Dios.
“El Señor es mi pastor, nada me falta” (Sal 22).
Porque Dios no es una tarea más o una rutina propia de nuestro curso, como las clases, el trabajo o los estudios. No nos dan créditos por intentar dejar que el evangelio nos empape.
No es que desconectemos unos meses como cristianos ahora. Porque de Dios no se descansa, sino que, en todo caso, el evangelio es (también) espacio de reposo y de alegría.
La relación con Dios también tiene y requiere sus ritmos, y a veces nos exige y nos aprieta, mientras en otras nos abraza y nos sosiega. Este tiempo de verano puede ser una ocasión para buscarle de otro modo, para recordar que en nuestra vida está él con fuerza. Para escuchar más, o para pedir de un modo diferente. Para dejarnos acompañar un poco más. Para saber que no estamos solos.
Repite muy despacio: ¿Cómo va Dios en mi vida?, ¿Hay vaciones de Dios? Y reza:
EL DIOS DE LA FE En medio de la sombra y de la herida José Luis Martín Descalzo Tenlo presente y acuérdate de Dios Trinidad este verano. Jose Vi.
me preguntan si creo en Ti. Y digo:
que tengo todo, cuando estoy contigo,
el sol, la luz, la paz, el bien, la vida.
Sin Ti, el sol es luz descolorida.
Sin Ti, la paz es un cruel castigo.
Sin Ti, no hay bien ni corazón amigo.
Sin Ti, la vida es muerte repetida.
Contigo el sol es luz enamorada
y contigo la paz es paz florida.
Contigo el bien es casa reposada
y contigo la vida es sangre ardida.
Pues si me faltas Tú, no tengo nada:
ni sol, ni luz, ni paz, ni bien, ni vida.
Son pocos los actuales habitantes de Varsovia que aprecian el precioso tesoro que guarda la iglesia de la Santísima Trinidad de Solec. El templo, alejado un poco de las rutas turísticas de interés, es uno de los dos Santuarios de Nuestro Señor en la capital de Polonia: uno de ellos es la Catedral Metropolitana de San Juan Bautista, en el Casco Viejo, con su Crucifijo Milagroso en la Capilla de los Baryczka, y el otro es, precisamente, el de la iglesia de Solec, con la Imagen Milagrosa de Nuestro Señor, Jesús Nazareno, venerada en este lugar desde hace casi 300 años.
La presencia de la Imagen Milagrosa de Nuestro Señor Jesucristo en la iglesia de la Santísima Trinidad está relacionada con la llegada de la Orden de los Trinitarios de España, cuya misión era la de rescatar prisioneros del cautiverio (uno de los rescatados fue Miguel de Cervantes, el autor de El Quijote). El origen de la Imagen, colocada en el Altar Mayor de la iglesia en 1726, es también español, por las características de la escultura y, sobre todo, su tema: Jesús Nazareno Rescatado, relacionado directamente con la Imagen del Cristo de Medinaceli conservada en la madrileña iglesia de los Capuchinos.
Iconográficamente recuerda a las representaciones del tipo Ecce homo (Cristo con las manos atadas y corona de espinas). Pero no es aquí donde hay que buscar la génesis de la Imagen Milagrosa de Madrid. Resulta que la Imagen de Jesús Nazareno Rescatado, procedente de la segunda o tercera década del siglo XVII y hecha en madera por un escultor anónimo en un taller sevillano, (asociado muy frecuentemente con la obra de Francisco de Ocampo o, a veces, de Luis de Peña) primero representaba al Salvador con la cruz a cuestas, o sea, una clásica imagen española de las procesiones, llamada Jesús de la Pasión. La cruz que se encontraba antes a hombros de Jesús debió de perderse durante el secuestro de la imagen por los moriscos de Mámora (llamada también San Miguel de Ultramar), ciudad africana perteneciente a España y ocupada en 1681, adonde, según los documentos, fue llevada antes de 1667. La mutilación de la escultura pudo producirse también durante una posterior profanación en Mequinez donde la imagen, según cuenta la tradición, fue, al igual que las otras imágenes cristianas de culto, arrastrada por las calles de la ciudad.
Sólo una de las misiones de liberación de los Trinitarios Descalzos españoles, encabezada por Fez y Tetuán Miguel de Jesús María, Juan de la Visitación y Martín de la Resurrección organizó el rescate de la Imagen de Jesucristo junto con otras 16 imágenes (por supuesto, el objetivo principal era el de rescatar a la población cristiana cautiva). Desconocemos la cantidad que se pagó, sin embargo, existe una leyenda del siglo XVIII según la cual se iba a pagar un rescate en oro equivalente al peso de la escultura, pero al ponerla en uno de los platillos de la balanza, de manera milagrosa, resultó que bastó una sola moneda para rescatarla.
Todos los objetos recuperados fueron transportados vía Ceuta y Gibraltar a Madrid donde, después de tres días de ceremonias en agosto de 1682 en presencia del rey Carlos II, se colocó la imagen de Jesús Nazareno en la iglesia de la Orden de los Trinitarios. Allí, en la capital de España, goza, hasta el día de hoy, de un culto extraordinario que se ha difundido también por otros países de Europa.
La adoración a la imagen llegó también a Polonia adonde la Orden de los Trinitarios Descalzos fue invitada gracias a las gestiones de Juan Casimiro Denhoff, abad cisterciense de Mogila y legado polaco, que encabezaba una misión diplomática.
Los primeros Trinitarios que llegaron al Reino de Polonia fueron: el Padre Juan de San Antonio, el Padre Francisco de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora (ambos profesores de Filosofía y Teología y oriundos de Córdoba) y Fray Juan de San Francisco. Salieron de Madrid en noviembre de 1684 hacia Roma para que J. K. Denhoff, residente temporal en esa ciudad, les enseñara algunas costumbres polacas, y llegaron a Varsovia el 22 de mayo de 1685. Sin embargo, no pudieron fundar en seguida un convento en la capital. Primero les llevaron a la ciudad de Lvov, por la proximidad con la frontera turca que ofrecía mejores condiciones de realización de la misión de la Orden, estrictamente vinculada con el de rescate de esclavos. En la zona fronteriza de Polonia surgieron los primeros asentamientos de los Trinitarios y, al mismo tiempo, se difundió el culto a la Imagen de Jesús Nazareno; todos los conventos de los Trinitarios Descalzos procuraban tener en sus templos una reproducción de la Imagen madrileña, después conocida como Milagrosa. Pronto aparecieron otras Imágenes Milagrosas en Lvov, Vilna, Beresteczko, después en Luck, Teofilow, Kamieniec Podolski, Orsza y Brahilow. Desafortunadamente gran parte de ellas no se conservan hoy, con excepción de la Imagen de Vilna que actualmente se encuentra en la iglesia de San Pedro y San Pablo en el barrio de Antokol (Vilna).
Tres años después de la fundación del primer asentamiento en Lvov, los Trinitarios regresaron a Varsovia. Durante los primeros cinco años su templo en la capital fue una pequeña iglesia en la calle Zakroczymska, derrumbada en 1832 por los constructores de la Ciudadela, y finalmente se instalaron en Solec, a orillas del Vístula, por influencia del voivoda de Czernichowskie, Otto Ferdynand Felkerzamb, y con la protección de María Casimira, mujer del rey Juan III Sobieski.
La primera construcción de la iglesia en Solec fue interrumpida por una serie de circunstancias desfavorables: la muerte del patrocinador principal, el rey Juan III Sobieski, el estallido de la Guerra del Norte y los saqueos suecos de 1701 y 1702, la muerte del fundador de la iglesia, Otto Falkerzamb en 1705, y la epidemia de peste que afectó a Solec en 1708, en la que murieron todos los Trinitarios de Varsovia. Sus sucesores llegaron a la capital en 1712 pero los esfuerzos puestos en la construcción fueron interrumpidos de nuevo por otra adversidad, esta vez, la inundación que en 1713 anegó todo el barrio de Powiśle.
Gracias a la ayuda financiera del canciller Szembek, a los herederos de Otto Falkerzamb y al obispo de Kiev, Samuel Ożga, así como a la de un tal Maron (misterioso personaje representante del rey francés en la corte polaca) el Padre Jerónimo, prior del convento, pudo reiniciar en 1721 las obras del templo, que seguirían el modelo arquitectónico de la iglesia de la Santísima Trinidad, (situada en la calle Lope de Vega de Madrid) probablemente de la mano del arquitecto Tilman de Gameren. En 1726 el templo fue bendecido solemnemente por el obispo Samuel Ożga que fue al mismo tiempo fundador de la Imagen de Nuestro Señor Jesucristo, El Nazareno traída desde España e instalada en el Altar Mayor.
La Imagen de Solec es una de las réplicas más antiguas, más grandes y más bonitas de la Imagen madrileña: realista, con pelo natural, las manos llenas de expresión, preparada para ser vestida con un manto adornado dependiendo de la fiesta y el tiempo litúrgico (antiguamente en la parte trasera del altar se encontraba un cuarto especial donde se guardaban mantos de Nuestro Señor Jesucristo y antes de las fiestas se vestía a la Imagen solemnemente), hecha en madera, vestida con una túnica de cobre cubierta de plata, y con una corona de espinas clavada a la cabeza con piedras preciosas. Conforme a la tradición, adoptó también el título de Jesús Nazareno. El propio nombre no define plenamente el tipo iconográfico que representa, sólo la palabra Rescatado indica su originalidad e irrepetibilidad. Plásticamente esta diferencia está subrayada por un escapulario trinitario con una cruz azul y roja colgado del pecho de Jesús, que es el símbolo del rescate. Precisamente es su presencia la que diferencia esta visión de la clásica representación del Ecce Homo. En España han gozado de popularidad otros dos nombres de la Imagen Milagrosa: Cautivo y Cristo de Medinaceli. El primero estaba relacionado con la historia de la Imagen, el otro se difundió en el siglo XIX por el patrocinio de los duques de Medinaceli sobre el antiguo templo Trinitario donde se había colocado la Imagen Milagrosa.
No se tiene noticia de la totalidad de los acontecimientos y milagros que tuvieron lugar ante la Sagrada Imagen de la iglesia de Solec; tanto el inicio de la Insurrección de Noviembre de 1830, en el que se prendió fuego a una antigua cervecería situada enfrente de la iglesia, como las inundaciones, el paso de ejércitos y las devastaciones de la guerra, contribuyeron a que se borrara la memoria de gran parte de los testimonios de las gracias aquí recibidas.
Ya no existe en Varsovia la Orden de los Padres Trinitarios al haber sido disuelta por recurso de casación después de la Insurrección de Enero de 1863. La parroquia de Powisle (que anteriormente tuvo como patrona a Santa Bárbara y que es una de las parroquias más antiguas de la ciudad), fue trasladada a Ujazdów en 1594 a causa de una inundación, donde fue disuelta, en 1818, por el mismo procedimiento. En 1864 regresa a Solec por decisión de las autoridades de la Diócesis de Varsovia, y renace como parroquia de la Santísima Trinidad, recibiendo la iglesia y una parte de los edificios anejos.
A pesar de tantos cambios, lo más importante sigue permaneciendo y está arraigado en el fondo de los corazones de los hombres. Ante la Imagen de Jesús Nazareno los varsovianos han meditado durante siglos sobre el misterio de la Pasión del Hijo de Dios, aceptada voluntariamente, y han experimentado el convencimiento del camino de su cruz e incluso han presenciado milagros, hecho que testimonian los numerosos exvotos. Aún a principios del siglo XX se podía leer en la prensa sobre este lugar lo siguiente: “el pueblo piadoso reza fervorosamente con fe y esperanza, y recibe muchas gracias milagrosas”.
El 3 de octubre de 1893 fue bautizado aquí el que fuera alcalde de Varsovia, Stefan Starzyński, y el 3 de junio de 1942 se casó, también aquí, el poeta Krzysztof Kamil Baczyński.
La iglesia de la Santísima Trinidad quedó casi completamente destruida después de la Insurrección de 1944 y la liberación de Varsovia de la ocupación nazi. El culto a la Imagen de Jesús Nazareno compartió la suerte de toda Varsovia. No obstante, agradecemos a la protección de Dios la milagrosa salvación de la Imagen de Jesús, que durante la Insurrección de Varsovia fue sacada de la iglesia por los parroquianos y escondida para , ser encontrada en las ruinas algún tiempo después.
Actualmente, como desde hace siglos, a Madrid y Varsovia, la Providencia Divina dota con esta misma imagen de Jesús Nazareno que trae la liberación a todos.
Este hecho es, ante todo, un signo extraordinario ante la Europa que se está uniendo.
La iglesia de la Santísima Trinidad, rescatada de las ruinas, reconstruida y ampliada, es uno de los templos históricos más bellos de Varsovia; en los antiguos edificios conventuales, reconstruidos y ampliados también, se encuentra, además de la parroquia, el Museo de la Archidiócesis de Varsovia, que es depositario tanto de un tesoro de recuerdos históricos como de un tesoro de arte antiguo. El Museo, comprometido con la resistencia contra el totalitarismo comunista, se convirtió en un auténtico centro de arte independiente durante el tiempo de la ley marcial, y la principal galería de la capital, contando con una de las mayores colecciones de arte moderno de la década de los ochenta en Polonia. El Museo también acogió a la Escena Teatral Independiente, en la que se celebraron innumerables veladas teatrales y poético-musicales; son ya históricas algunas obras escritas y compuestas para esta escena.
Al mismo tiempo, la parroquia de la Santísima creó el Estudio Independiente de Cultura Cristiana, que agrupaba a eminentes intelectuales y donde se editaron unas cuantas publicaciones.
Un lugar emblemático de la historia más reciente, una verdadera forja de libertad creada bajo el manto protector de Jesús Nazareno: preso rescatado que nos conduce desde el cautiverio hasta la libertad.
Entre las 201 víctimas mortales del atentado terrorista de la estación de Atocha de Madrid, el 14 de marzo de 2004, había cuatro ciudadanos polacos.
Esta comunidad parroquial envió a España, en un acto espontáneo de solidaridad, un libro conmemorativo con las firmas de cientos de parroquianos, y con fotografías del Vía Crucis por las víctimas, que recorrió las calles del barrio de Powisle.
La historia se repite. Siglos después regresamos al punto de partida: al propósito que trajo a los misioneros trinitarios españoles al barrio de Powisle de Varsovia; a la conciencia del carácter católico de la Santa Madre Iglesia y de la unidad en Cristo de los pueblos cristianos de Europa.
En el año de la entrada de Polonia en la Unión Europea deseamos recuperar nuestras tradiciones españolas y de libertad.
Desde el año 1999, la Imagen Milagrosa de Nuestro Señor Jesucristo se viste con un manto hecho a la manera del culto antiguo. Durante la Cuaresma de 2002 se organizó la primera peregrinación de una reproducción de la Imagen por las casas de los parroquianos. Todos los días se canta un himno; por la mañana se descubre la Imagen durante el canto y, por la noche, se la cubre. Los viernes, antes de la Misa vespertina, se celebra un oficio solemne a Nuestro Señor Jesucristo Misericordioso, durante el cual se leen súplicas y agradecimientos individuales. En el transcurso de la fiesta anual, que se organiza desde 2003 en el día de la Santísima Trinidad, la reproducción de la Imagen de Jesús Nazareno es llevada en procesión, para recordar a los habitantes de Varsovia el patrimonio espiritual de la iglesia de Solec, y de acuerdo con el canto antiguo que habla de la consolidación de la santa fe para los que estén aquí presentes cuando nosotros seamos sólo sombras.
(Texto recogido de la Página web de los PP. Trinitarios de España-Sur)
Mientras que muchos jóvenes aprovechan este tiempo de vacaciones para descansar, viajar y para ir a la playa, doce jóvenes han optado por algo distinto. Ellos procedentes de Valdepeñas, Granada, Málaga y Santander se dieron cita el pasado 13 de Julio en la Casa de Acogida de Prolibertas en Antequera para participar del Campo de Trabajo “Liberación 2008”. Una experiencia desde el compromiso con los presos y emigrantes El campo de trabajo organizado por la pastoral juvenil trinitaria, la fundación Pro libertas y la pastoral trinitaria penitenciaria de Málaga, estaba dirigido a jóvenes que a partir de 18 años desearan buscar una experiencia de profundización en su fe desde el compromiso por los presos, los inmigrantes y el conocimiento de la Familia Trinitaria. El lunes 14 después de conocerse los participantes a través de distintas dinámicas, Miguel Chamorro, voluntario de Prolibertas compartió con los jóvenes su experiencia de más de 15 años de trabajo con los presos. El invitó a quitar los miedos y prejuicios que tenemos de la cárcel. Insistió en que “en la prisión vamos a encontrarnos cara a cara con personas que pese a sus errores y equivocaciones, tienen ilusiones y deseos de cambiar y de gozar de la libertad”. Por otra parte, Antonio Elverfeldt, director de la casa de emigrantes “Juan Gil” tuvo un ameno coloquio sobre la realidad de cómo llegan hoy los emigrantes procedentes de distintos países a la casa de acogida. Señaló los programas que ofrece la fundación Prolibertas a los emigrantes. Tras estas orientaciones, los doce jóvenes el martes 15 a las 10 de la mañana se encontraban en las puertas del Centro Penitenciario de Alahurin de la Torre. Para muchos de ellos era la primera vez que iban a atravesar los muros de una prisión. Ellos mismos nos cuentan que aquel primer día se encontraban con un poco de miedo y se preguntaban: “¿Con quien nos vamos a encontrar ahí dentro?”. Después de pasar el control y las distintas puertas al fin se encontraron cara a cara con los presos en los distintos módulos. Los miedos y prejuicios enseguida se borraron al encontrar la buena acogida que los internos les brindaron. Jóvenes que han conocido la verdadera realidad de la cárcel Del martes 15 al viernes 19 por la mañana los jóvenes a través de distintas dinámicas, películas, trabajos en equipo y diálogos personales, conocieron la realidad de la cárcel. Los mismos internos dedicaron emotivos poemas a estos jóvenes por acordarse de ellos. “Cuando estamos en la calle decimos que nos gusta la libertad y lo vemos como una chaladura pero cuando te ves aquí dentro en la prisión, todo lo ves como una amargura”. “En la posada del fracaso donde no hay escaleras ni ascensor, el desamparo y la maldad comparten colchón y los niños piden juguetes, los presos la libertad y yo te pido a ti que no nos vayas a olvidar" Los presos olvidaron sus penas y condenas. Conocieron a jóvenes llenos de ilusión y vida. Muchos de ellos recordaron aquellos años jóvenes en donde todo para ellos era inocencia, ilusión, amor y amistad. Un de ellos nos escribía este poema que a todos nos hizo llorar de emoción. ¡No me dejéis de escribir! (Un interno) “Entre estas cuatro paredes todo es tristeza y dolor. Sólo espero vuestras cartas para sentirme mejor porque vuestras letras me dan vida y vuestras cartas el vivir. Si queréis que siga viviendo, no me dejéis de escribir”. Las tardes en la casa de acogida se dedicaban a compartir las experiencias que los distintos jóvenes habían tenido en la cárcel. Estas experiencias fueron acompañadas por charlas teóricas compartidas sobre la cárcel y sus consecuencias y sobre la situación actual de la inmigración. Estas ponencias fueron presentadas por María Soriano y Soledad Muñoz. Finalmente el P. Pedro Fernández Alejo, coordinador de la Pastoral Penitenciaria de Andalucía presentó a los jóvenes el camino de la Orden Trinitaria, su historia y sus proyectos de liberación. Con una Celebración de la Palabra en la prisión presidida por el P. Sergio García se dio por clausurado este campo de trabajo en la cárcel. Al final los mismos internos agradecieron a los jóvenes por su visita y acompañamiento durante esta semana. Antes de hacernos la foto participamos de los cantos y bailes preparados por los mismos internos. P. ÁNGEL GARCÍA RODRÍGUEZ Capellán del Centro Penitenciario de Alahurin de la Torre . (documento recogido de la página web de los PP. Trinitarios de España- Sur)